Desde el Malecón


Víctor Manuel Martínez

A la par de Manzanillo y quizá hasta más, la comunidad de Campos desde siempre ha tenido graves problemas por el paso del ferrocarril a la entrada de esta población.

Desde principios del siglo pasado que el tren llegó a Manzanillo, los campiranos tuvieron también este problema, con el añadido de que los beneficios para ellos han sido casi nulos, porque cuando primeramente prosperó el transporte ferroviario de asajeros, Campos fue una estación con escasa importancia y cuando se fortaleció el movimiento de mercancías -que es el único que actualmente permanece-, la delegación de Campos no tenía relación alguna con este tipo de vocación del ferrocarril. El problema ha sido muy grande para Manzanillo y para Campos, y sería largo y ocioso enumerar los aspectos negativos que su paso cotidiano genera.

Las obras compensatorias para Campos no han sido significativas, sin embargo, ha habido una diferencia, y esa ha sido la voluntad de la planta termoeléctrica “Manuel Alvarez” de la Comisión Federal de Electricidad por identificarse con las necesidades de la comunidad junto a la que están asentados, a diferencia de la Administración Portuaria Integral o Ferromex en el puerto.

Por si no lo sabe, le platico que mientras que en Manzanillo estamos sufriendo y batallando por meses y años con la nefasta obra del distribuidor vial y el proyecto del túnel ferroviario San Pedrito-Libertad, en Campos ya solucionaron el problema de la incomunicación que les causaba el paso del tren, como ya señalé, gracias a la Termoeléctrica. Ellos proporcionaron una salida alterna elevada sobre las vías del tren, a la cual se puede acceder yendo al fondo de la población y saliendo luego por un costado de la planta generadora de energía eléctrica, para salir frente a la compuerta.

Campos, pues, ya se liberó del problema, mientras que en Manzanillo seguimos, ya no igual que siempre, sino mucho peor de dos años a la fecha. El problema de Campos no se resolvió de forma tardada, lenta, sino expedita, fluida, como debe ser. No tiene más recursos ni más capacidad técnica la CFE que la API o Ferromex. No, lo que ellos tuvieron fue voluntad para resolver un problema. Hay que decir que no tenían que hacerlo, no les era forzoso. Ellos están del otro lado de las vías, y los trabajadores no quedaban incomunicados por el paso del tren frente a Campos.

Hay otra salida para los habitantes de Campos, que es la carretera elevada que conecta con Punta Chica; pero esta no servía para quienes querían desplazarse a Villa Florida, a la propia termo, a la secundaria 2 o al centro de Manzanillo, pues cuando el tren cruzaba, la detención del tráfico era a veces por horas, porque también era una zona en que se acostumbraban hacer maniobras.

Por todo lo anteriormente señalado, un aplauso a la termoeléctrica por donar esta salida alterna a la delegación de Campos, que hace que sus pobladores ya no queden incomunicados cuando pasa el tren frente a su pueblo. Y ojalá y API y Ferromex tomen este ejemplo, y hagan lo propio en Manzanillo resolviendo rápido un problema que padecemos desde la primera década del siglo pasado.