Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez

Se acerca un nuevo gobierno a nivel municipal y estatal, por lo que esperemos que lleguen muy buenos proyectos para desarrollar nuestra ciudad, municipio y estado, en beneficio de la población, castigada por tantas obras federales que entorpecer su cotidianeidad.

Uno de los grandes proyectos para Manzanillo, sin duda alguna, y que está en veremos desde hace mucho tiempo, es del puente carretero que comunique al Centro Histórico con la delegación de Las Brisas, de lo que se ha venido hablando desde los años 80’s, y que es algo totalmente factible, si existe la voluntad para en verdad beneficiar a nuestra ciudad.

Dudo que haya una obra tan importante para Manzanillo como ésta, que aunque en verdad significa una erogación importante, la importancia de la misma los vale totalmente, y solamente un buen gestor, para traer los recursos de la federación.

Esta obra estaría detonando enormemente el puerto, tanto en la turístico como en lo comercial, portuario y social, ya que aparte de crear una mejor conectividad urbana, permitiría al puerto quedar separado de una gran parte del movimiento urbano, para que pudieran hacer sus actividades ocasionando las menores molestias posibles a la ciudadanía.

La luz de este puente no ocuparía ser tan considerable, ya que la distancia entre la punta de la colonia Burócrata o San Pedrito no dista mucho de la de Las Brisas al lado opuesto (luz se le llama al espacio vacío que comprende la distancia que une un puente elevado).

En cuanto a la altura sí se requeriría una importante elevación, pero tan poco, tan significativa, que impidiera su realización, porque hay que considerar que en unos cuantos años, también se habrá ya puesto en operación el Puerto Interior II en la Laguna de Cuyutlán, a donde llegarían los barcos de mayor calado.

La ciudad se beneficiaría mucho con esta obra y el puerto también. Manzanillo, el primer puerto mexicano de ambos litorales, quien mantiene esta posición desde hace ya varias décadas, lo vale, por tanto que le aporta a nuestro país.

En realidad, Manzanillo no está tan lejos de Las Brisas, Salagua y Santiago, sino que la apertura de la boca del Puerto Interior partió a la ciudad en dos, y ahora Las Brisas pareciera que está muy lejos. Esta es una gestión de mucha altura, de gran visión, que aquel funcionario que la encabece y haga llegar a buen puerto, dejará de seguro grabado su nombre en la historia de nuestra ciudad con letras doradas.

Recordemos que en realidad, la Avenida Lázaro Cárdenas es una extensión de la Avenida Teniente Azueta, que debiera comunicar en poco tiempo con el boulevard costero Miguel de la Madrid. Esperemos que se cristalice, en beneficio del puerto y la ciudad.