Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez

Lo que está sucediendo en la colonia Alameda, sobre la calle Prolongación Cuauhtémoc y algunas aledañas, es algo muy grave, que bajo ningún concepto debiera suceder.

Estamos hablando de que llevan 15 días sin agua y esto no es una falta de un servicio básico al que tenemos derecho, sino un riesgo muy grande de epidemias, porque en todas las casas de esa colonia, aledaña al Centro Histórico, que está siendo afectadas, no puede haber higiene y muy en especial los servicios sanitarios se convierten en una fuente muy potente de infecciones, además que los utensilios en que se preparan y sirven alimentos no pueden ser limpiados, así como sus alimentos, como verduras, al no haber agua en las llaves. Para todo se tiene que usar agua estancada, y utilizarla lo menos posible, para que no se queden vacíos los depósitos.

Con 15 días sin agua se está volviendo a la época de la Edad Media, en que hasta en los castillos de la realeza y nobleza, los de sangre azul, que eran los que vivían mejor, había mucha inmundicia, y por eso había grandes oleadas de enfermedades que diezmaban la población, así como plagas de ratas, cucarachas, moscas y toda clase de bichos nocivos para la salud humana.

Esto que hoy pasa en la Alameda, no debiera de pasar en ningún lugar del mundo a estas alturas; sin embargo, ya ha pasado recientemente en San Pedrito, donde, por las obras compensatorias que se están haciendo en el municipio a raíz de la construcción del Portal API, la falta del vital líquido duró ahí un plazo similar.

Igual ocurrió hace unos meses en algunas zonas de la colonia Libertad, como la calle Aldama, todas ellas muy pobladas. En estos lugares, me consta que hubo muchas personas enfermas de problemas gastrointestinales, así como casos de alergias y otras enfermedades, que mandaron a muchos a la cama.

Con tan sólo al ir caminando por en medio de la calle le llegaba a uno el olor de los baños de las casas, que no podían ser debidamente lavados y desinfectados.

El nivel de las familias sujetas a esta situación es peor que la de algunas en los países más pobres del mundo, como Haití. Este problema se debe solucionar a la voz de ya, antes que se desate una epidemia que, partiendo de la colonia Alameda, se expanda por toda la ciudad.

Estamos hablando de una colonia que está pegada al Centro Histórico, donde se paga el servicio del suministro de agua potable y alcantarillado a la Capdam, no de una comunidad rural, alejada y que, por lo tanto, se pudiera entender que hubiera dificultad para prestarles los servicios.

Se supone que son obras para compensar daños y molestias por la construcción del Portal API-Laguna con su impopular túnel ferroviario, pero en vez de hacer esto, están causando daños mayores.