Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez

Se habla de planes para embellecer a Manzanillo, con todo un programa de renovación urbana, lo cual siempre es algo que será bienvenido; pero hay algunas cosas sencillas y efectivas para embellecer a nuestra ciudad para el disfrute de los visitantes, que ni son tan caras ni difíciles de concretar.

Para estos proyectos, se menciona que se reunirán autoridades de los tres gobiernos, principalmente en el área del desarrollo urbano, y no se duda que estarán presentes personas muy capaces en el campo de la arquitectura, la ingeniería y otros ramos pertinentes para el propósito que se busca; pero sobre todo, es necesario que se tome en cuenta a la ciudadanía, para que no vaya a suceder como la mayoría de las veces ha pasado, que se les atropella, se pasa por encima de sus necesidades y se les imponen acciones que luego no resultan.

Entre los emprendimientos sencillos que se pueden empezar a hacer para embellecer a Manzanillo, voy a mencionar algunos, en algunos puntos mencionando lo que ha tenido éxito en otros lugares -aunque no siempre resulta exitoso importar experiencias de otras ciudades del país o el extranjero, pero en este caso, se trata de cosas muy sencillas y prácticas-.

Algo que levantaría a nuestra ciudad muchísimo, y casi de la noche a la mañana, es algo simple y lógico, pero que no contamos con ello: Limpieza. Caminar por calles limpísimas es una experiencia que llena de paz, relajamiento y descanso a una persona. Manzanillo no es un sitio limpio, y para que lo sea, se necesita empezar a trabajar para concientizar a sus habitantes al respecto; pero entre tanto que esto se logra (la concientización de los ciudadanos) las autoridades correspondientes al aseo de las calles deben redoblar esfuerzos y trabajar el doble para que podamos llegar a tener una ciudad limpia, que es el primer paso para tener una ciudad bonita.

Podemos conseguir tener obras y monumentos grandes y costosos, pero con todo el entorno sucio, muy sucio, como es ahora, estos no lucirán, ni se antojará venir a conocerlos, ni pasear por nuestras calles.

Otro punto importante, y que ya se hiciera algunas veces en el pasado no tan lejano, es pintar las fachadas de las casas de los cerros de color uniforme, en blanco, que es el color que más resalta. Cuando se hizo, proporcionando la pintura las autoridades a las familias que viven en los sectores, las vistas de nuestra ciudad se hicieron mucho más bonitas, y, pensando en que próximamente, si todo sale como lo planeado, estará ya operando el teleférico, esto se apreciará todavía mejor. También en este emprendimiento se deben incluir los andadores, que algunos no han recibido una manita de gato en años.

El tercer punto que propongo es la nivelación de las banquetas. Recordemos que Manzanillo empezó a progresar con las obras que impulsó en Manzanillo nuestro gran benefactor, que fue el presidente de la República, Gral. Porfirio Díaz, siendo una de ellas la nivelación de las calles, de manera que las banquetas -que debió haber arreglado el municipio o el gobierno del estado, que era al nivel que le correspondía hacerlo-, nunca se arreglaron, y por eso es que, al ser de tierra irregular, en algunos casos más baja que la misma vialidad, los manzanillenses preferían caminar por media calle, aprovechando la superficie pareja que les permitía caminar seguros, sin el riesgo de torcerse o quebrarse un tobillo; además, el tráfico era muy poco, y los carretones jalados por alguna bestia no eran gran peligro de atropellamiento.

Pasó el tiempo, y por una u otra razón, falta de recursos y/o de voluntad, el gobierno municipal en sus diferentes administraciones, nunca arregló las banquetas; entonces, los propietarios de las casas empezaron a arreglar el frente de sus casas como Dios les daba a entender; o sea, como iban pudiendo, de acuerdo a sus recursos económicos.

Los que podían, contrataban a un albañil y la dejaban bonita; los que no podían hacerlo, lo hacían ellos mismos al ahí se va, y de esta manera, algunas quedaban como auténticas plastas totalmente irregulares. Unas banquetas quedaban muy altas, y otras bajitas, En algunos casos quedaban al ras de la calle, en otros puntos quedaban hundidas, y en otros, el caso de las familias más humildes, las dejaban de tierra, nada más.

Así pasó el tiempo, y las banquetas de Manzanillo siempre han sido irregulares, un auténtico sube y baja, y cien años después de aquellas obras de Don Porfirio, muchos aun prefieren, con todos los peligros que ello entraña, caminar mejor por las calles, lisas, parejitas, que por las banquetas.

Usted va a otras ciudades del país, y verá cuadras muy largas (de la extensión de dos o tres de aquí), y amén de observarlos muy limpias, verá que la manzana entera, tienen unas hermosas banquetas planas, lisas, aptas para que a nadie se le ocurra, ni de chiste, andar caminando por el acotamiento de la calle. Este asunto a muchos porteños, acostumbrados totalmente, desde el nacimiento, a como están las cosas en nuestra ciudad, nos pasa desapercibido, pero a los turistas no. Muchas poblaciones rurales tienen banquetas más bonitas que las de Manzanillo, que podríamos decir que tiene unas de las aceras más feas del país.

Se necesitan baños públicos en puntos estratégicos para hombres y mujeres, porque nada más llegar la noche, muchos sitios de la ciudad, en especial aquellos que podrían ser un atractivo para el turismo, se convierten en baños a cielo raso. Esto es algo asqueroso de descubrir para un visitante.

Debe mejorar la iluminación, con un color agradable a la vista, y luminarias estratégicamente colocadas. Hay algunas luces, con colores amarillentos, mortecinos y deprimentes, que no deben utilizarse.

Estos puntos que he mencionado, son aportaciones prácticas y sencillas en pro de mejorar la imagen de la ciudad, y seguro que hay muchas más, las cuales no son ni costosas ni tan difíciles de lograr que se concreten. Y ya con todo esto, cualquier marina, alberca de agua de mar, teleférico, muelle de cruceros y de pesca deportiva, mirador, parque metropolitano, iguanario, tortugario, cocodrilario, etc., lucirá mucho más.