Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

NUNCA como hoy Manzanillo podría aprovechar tantas oportunidades para posicionarse de manera importante en la oferta turística mexicana, pues mientras que los sitios vacacionales de corte internacional en Baja California Sur aún se están recuperando de los ciclones que este año les han golpeado, Acapulco, otro destino normalmente destacado, por el momento está totalmente descartado en los planes de visita de cualquier turista nacional o extranjero cuerdo, debido a los hechos de violencia que están asolando a Guerrero por las últimas semanas.

Aunque la mayoría de la infraestructura de la industria sin chimeneas en la península bajacaliforniana está casi normalizada, la incertidumbre sobre el estado en que se encontrarán los atractivos y servicios en la zona, hacen que muchos prefieran buscar otros horizontes y al estar descartado Acapulco, las alternativas que quedan en el litoral del Pacífico para el turismo internacional son Puerto Vallarta y Manzanillo, principalmente.

Quedan también otras opciones, pero normalmente estas están más enfocadas al turismo nacional, como son Puerto Escondido o Mazatlán. Pero esta coyuntura coincide con un momento en que Manzanillo está destrozado, abierto en canal por decirlo de algún modo, pero no porque haya sido víctima de algún fuerte terremoto o ciclón, sino por las obras que se están llevando a cabo para beneficio de su vocación portuaria y las molestias se extienden a quienes aquí vivimos, cuanto más al turista.

Dicen que la oportunidad la pintan calva, porque pasa muy rápido y es difícil asirla, ya que no tiene pelo del cual tomarla para retenerla y aprovecharla y esta oportunidad para Manzanillo en materia turística parece que tendrá que pasar sin beneficio alguno, pues aunque un visitante se hospede en el área de Santiago-Salagua y visite los balnearios y restaurantes de aquella zona, como generalmente sucede, tarde que temprano, como hacen todos los turistas cuando visitan una ciudad, querrán conocer el centro histórico, el casco urbano y la plaza principal de Manzanillo.

Es más, el Pez Vela de Sebastián se ha convertido en un icono que todos quieren conocer, pues sienten que si vienen a Manzanillo y no conocen de cerca esta escultura monumental, es como si no lo hubieran hecho.

De forma impensable, hay otro punto que gracias al internet y las redes sociales se ha hecho célebre y ese es el Iguanario ubicado a un lado de los canales de la Unidad Padre Hidalgo, manejado por un particular, el señor Archundia, que aunque no es un área de conservación de fauna de gobierno, ni está muy limpio, ni bien acondicionado, por alguna extraña razón, se ha vuelto un sitio obligado de visita para muchos norteamericanos y canadienses, quizá porque siempre es bonito ver animales de cerca.

Todo esto mencionado en los últimos párrafos, se encuentra en el primer cuadro, en los alrededores del llamado Centro Histórico de Manzanillo, que también incluye el mercado de la ciudad, el 5 de Mayo y aunque tenemos ya en el municipio un amplio abanico de oferta de tiendas departamentales, muchos visitantes quieren sentir la experiencia de conocer un clásico mercado popular mexicano y siempre tratan de conocer este centro de abastos.

Pero, con tantas calles abiertas y tan mala circulación vial, que desde hace un mes se puede decir que la mayor parte del día está colapsada, parece ser que la gran oportunidad que se presenta, la estará aprovechando Puerto Vallarta.