Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

Por primera vez en la historia en el estado de Colima hay varios candidatos serios para convertirse en gobernadores de la entidad, provenientes del municipio de Manzanillo.

La contienda se decidirá, nadie lo ignora, entre los abanderados del PRI y el PAN, mientras que los demás partidos tendrán que decidir ser comparsas o a unirse a una coalición o alianza que respalde las aspiraciones del candidato tricolor o blanquiazul.

En Acción Nacional es casi un hecho que Virgilio Mendoza Amezcua, nacido en Armería cuando aún pertenecía a Manzanillo y con una ya larga carrera en el servicio público en esta demarcación costeña, siendo actualmente el alcalde, será el candidato; mientras que en el PRI hay también aspirantes porteños inscritos en la pelea, incluidos dentro de los diez aspirantes reconocidos oficialmente como posibles ungidos, como es el caso de Nabor Ochoa López y Rogelio Rueda Sánchez, siendo el segundo uno de los más fuertes.

Como candidata emergente en el PAN en caso de no ser Virgilio el favorecido y tomando en cuenta que Jorge Luis Preciado no quiere abandonar sus posiciones de poder privilegiado en la capital de la República, también se menciona a Martha Sosa Govea.

En la historia electoral del estado sí ha habido algunos aspirantes mencionados para buscar la candidatura a la gubernatura del estado, como en su momento lo fue, por ejemplo, Cecilio Lepe Bautista y Martha Sosa fue candidata en la elección pasada, perdiendo por escaso margen de votos frente al actual gobernador, Mario Anguiano. Pero, nunca como hasta ahora, se habían visto a tantos aspirantes porteños en la recta final todavía dando la pelea, lo que nos habla de la importancia que ha tomado Manzanillo en la vida colimense, pues de ser el centro de su vida económica y comercial, ahora podría empezar a apoderarse de su vida política.

Esta siempre ha estado en manos de políticos de la capital y las decisiones de gobierno siempre han sido mayormente pensadas y favorables en su beneficio e intereses, lógicamente. Por eso, a pesar de que aquí se mueve tanto dinero, se atrae tanta inversión y se genera tanto empleo, tenemos pocos eventos de  cultura o deportivos y otras acciones en las colonias, como remodelaciones de jardines públicos, por ejemplo, por parte del gobierno estatal y eso no de ahora, sino de toda la vida, motivado porque la mayoría de los miembros del gabinete estatal son originarios de Colima o a lo más de Villa de Alvarez, municipio conurbado a la capital de la entidad.

Se ocupa, pues, una descentralización y qué mejor que un manzanillense, con una visión más amplia y cosmopolita, así como es el puerto, llegue a la máxima silla del estado a revolucionar la política y el servicio público en Colima.

Si nos enfocamos, pues, únicamente en candidatos porteños o manzanillenses, la gran final de la contienda sería entonces entre Virgilio Mendoza Amezcua y Rogelio Rueda Sánchez y sería un agarrón de pronóstico reservado.

Recordemos que Manzanillo es el principal puerto mexicano de ambos litorales y no sólo eso, sino el tercero de Latinoamérica, tan sólo detrás de  Balboa y Colón en Panamá y es uno de los puertos incluidos por sus cifras de movimientos de mercancía en el Top 100 mundial.

Por todo lo anterior, es posible ver la importancia que ha cobrado Manzanillo, no sólo a nivel estatal, regional o federal, sino a nivel incluso mundial y por lo tanto, acorde a todo esto, sería muy positivo que nuestro próximo gobernador fuera de Manzanillo.