Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

Las redes sociales dieron a conocer en las últimas horas información de que una importante cadena de cines que opera en la República mexicana le pide a los discapacitados que se abstengan de ingresar a sus salas; para justifican esta medida discriminatoria, señalan que lo hacen bajo la premisa de pensar en su seguridad y comodidad.

Esto nos lleva a reflexionar en cuánto falta aún por mejorar en la accesibilidad, porque hasta en el edificio de la Presidencia Municipal un discapacitado no puede llegar al tercer piso, porque no hay rampas, y aunque se supone que los funcionarios que se requiera que le atiendan deben bajar a hacerlo, esto ya es una limitante, que hace que muchas personas con alguna discapacidad se abstengan de hacer un trámite, pedir un servicio o inscribirse en algún programa.

Pero lo más importante, pues de ahí se derivaría la solución a muchos problemas que enfrentan las personas con alguna limitante física, sería la creación de un Instituto Municipal para las Personas con Discapacidad, porque se formalizaría más la atención a los problemas y necesidades de este grupo social en particular.

Así como hay un Instituto para los Jóvenes, otro para las Mujeres, del Deporte, de Cultura, de Planeación, de Eventos y Exposiciones, de la Diversidad Sexual, también sería muy positivo que se creara el que menciono. Son muchas las personas con capacidades diferentes en nuestro municipio y al decir capacidades diferentes se quiere reconocer que estas personas, a pesar de tener ciertas carencias o dificultades en algún área por un problema físico, desarrollan otras habilidades y talentos especiales, que sólo están esperando que se les apoye para detonarlas y lograr grandes cosas.

Se conoce que hay algunas agrupaciones, que hacen un trabajo muy importante y loable, pero solamente contemplan a personas con una discapacidad, y muchas veces no se les da el trato que necesitan, porque su organismo no es reconocido como debiera por la autoridad, pues son independientes, al tratarse de asociaciones civiles; pero al hablar de un instituto, se les daría el carácter de ser parte de la misma administración manzanillense, y podrían canalizar mejor sus acciones y proyectos, además de que se incluiría a toda clase de discapacidades, ya sean motrices, visuales, auditivas y mentales.

Por la situación que impera actualmente en la mayor parte del estado, en que se carece de estos institutos municipales, es que los discapacitados de toda la entidad tienen que arreglar sus asuntos en la capital del estado, donde está la sede del Instituto Colimense para la Discapacidad (Incodis), con todos los obstáculos que les representa el trasladarse hasta la capital, desde los de desplazamiento hasta económicos; porque hay que tomar en cuenta que en la mayoría de la organizaciones civiles de apoyo a personas con capacidades diferentes, su liderazgo está conformado por personas que también tienen alguna discapacidad.

Tener un instituto aquí, dentro de la administración municipal, facilitaría su rápida atención y el mejorar sus condiciones de vida cotidianas de una manera insospechada, por lo que creo que es algo que ya se tiene que hacer, pues es un grupo vulnerable. Son personas que están dispuestas a aportar si se les da el impulso necesario para formar alguna cooperativa donde puede trabajar en algo que su discapacidad no les impida hacer, pues muchos tienen una gran habilidad para las actividades manuales, desde cocinar, hacer artesanías, obras de arte, etc.