Denuncian productores que Liconsa se abastece de leche importada


William Valdez

 

Es una vergüenza que Liconsa, como empresa nacional, no se abastezca de leche fresca, pura y de alta calidad nutricional producida en México, denunció Álvaro González Muñoz, presidente del Frente Nacional de Productores y Consumidores de Leche, quien agregó que en el país hay más de 500 empresas proveedoras de alimentos, de equipos para la ordeña, laboratorios, farmacias y profesionales veterinarios que viven en torno de la leche y sus derivados.

Aseguró que es más fácil para las autoridades federales permitir la compra en el extranjero de polvo de leche, “que ponernos a trabajar para resolver un problema que afecta a 150 mil familias dedicadas a la ganadería lechera y a 2 millones de empleos directos relacionados con la producción, procesamiento industrial, distribución y comercialización de los derivados lácteos.”

Manifestó que es preocupante, que a las secretarías de Economía y Salud “no les importe que desaparezcan los productores mexicanos, y comercialicen supuestos derivados lácteos sin la regulación correcta de calidad, sanidad, competencia desleal en el precio y, sobretodo, con el riesgo adicional de afectar la salud de los consumidores.”

Señaló que mientras los lecheros sacrifican en pedazos su patrimonio para poder seguir en el mercado, “la falta de ética de parte de Liconsa, aprovecha deslealmente la baja en el precio internacional del polvo de leche descremada, condicionando el volumen de la leche mexicana, obligando a los productores a regalar su producto por falta de mercado.”

Aseveró que son varios los factores que inciden en la problemática lechera en México; sin embargo, “la incomprensión de las autoridades gubernamentales del gran daño al patrimonio nacional que representa dar en exceso facilidades para importar y vender en la cadena láctea, nos obliga a rematar en partes lo logrado en décadas, para subsistir en el mercado”.

“Esto no lo podemos echar al drenaje”. Para la economía nacional es una dinámica generadora de impuestos, sin perder de vista las inversiones en el sector en ganado, infraestructura, equipos, instalaciones, por más de 300 mil millones de pesos. “Pedimos al Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, su intervención para poner fin al desorden y que se dé a la lechería mexicana la importancia social y económica que merece, en virtud de que la alimentación del segmento de población que se encuentra en estado de pobreza alimentaria, no se siga poniendo en riesgo.”

Por último, platicó que además de ser el sustento y patrimonio de una ganadería lechera que tiene una tradición de más de 400 años, “donde malas políticas nos han impedido a los pequeños y medianos productores contribuir al desarrollo de México tanto como podemos; coadyuva a inhibir la migración a las grandes ciudades o al extranjero, contribuyendo en pueblos y comunidades pobres donde existe hambre y desnutrición, a la generación de riqueza, a tener una alimentación más sana”, puntualizó.