Crece rápido nuestra ciudad


Carlos Valdez Ramírez.-

La consolidación de Manzanillo como uno de los más importantes recintos portuarios a partir del aumento de carga contenerizada,  ha propiciado el crecimiento de la ciudad, principalmente en las partes altas y bajas del municipio, convirtiendo las parcelas ejidales en fraccionamientos, patios de contenedores o la instalación de empresas derivadas del movimiento del puerto.

En el sector de Campos ya no existen posibilidades de crecer, debido a que esta zona fue destinada a convertirse en la parte industrial del municipio, como es la construcción de la regasificadora y la termoeléctrica, lo anterior lo dio a conocer en exclusiva para EL NOTICIERO DE MANZANILLO, la presidenta de la Agrupación Ciudadana Manzanillense (Aciman), Martha Leticia Gutiérrez Núñez.

Aseguró que ante esta demanda de la tierra, muchos ejidatarios han desperdiciado sus terrenos al venderlos a bajo costo, ya que el empresario al comerciarlos triplica sus ganancias.

“La gente que compra el predio, construye sus casas solamente con contratos privados de sesiones de derechos, derivado de que no pueden escriturar, pero cuentan con los servicios de agua, luz y drenaje”, dijo.

Por lo que se refiere a la zona alta, que comprenden Jalipa, Francisco Villa y parte de Punta de Agua, se han convertido en patios de contenedores, debido entre otras cosas a que en esos rumbos se encuentra la zona de traileros.

En ese sentido, relató lo ocurrido en Fondeport, el cual al principio fue declarado como industrial, donde se comenzó a construir todo lo necesario para que el puerto interior funcionara: “bancos, oficinas aduanales, empresas conectadas para no tener la necesidad de ir al centro histórico, en toda la parte de enfrente, las cuales eran parcelas… empezaron a montar hoteles, moteles y oficinas”.

En la Océano, que es una colonia habitacional y en la cual viven muchas familias, se les negó una regularización debido a que cuando se les vendió, nadie les dijo que no se podía urbanizar y cuando quisieron desalojarlos ya tenían sus viviendas edificadas.

Abundando sobre la situación real del uso de suelo, las expectativas y la expansión de la ciudad, explicó que para el rumbo de Cuyutlán, no se ha manipulado por ser en su mayoría una zona federal; recordó que en los años 70’s estuvo proyectada para el crecimiento turístico y se construyeron restaurantes, hoteles e inclusive casas habitación, pero las condiciones por estar en un espacio abierto, obligaron a desistir de los proyectos por lo riesgoso de las altas marejadas de mar abierto y el inminente peligro de ciclones, además de ser un terreno árido que hacen endeble la construcción.

Al referirse a los ejidos cercanos a la ciudad rumbo a Cihuatlán, como es El Naranjo y La Central, sus parcelas se han convertido en modernas zonas habitacionales fraccionadas y solo están a la espera de que el ayuntamiento las regularice.

Finalmente, afirmó que las notarías del municipio han salido económicamente a flote principalmente por las bienes raíces, las cuales al proliferar las construcciones de los fraccionamientos les generan grandes ingresos, desde que inicia la constitución del proyecto hasta la escritura de cada casa. “Los inmuebles se han convertido en su base económica al generar con una sola compraventa el trabajo 5 o 6 notarios en un solo día”, concluyó.