Colima se une a marcha global por Ayotzinapa


Luis Alberto de la Mora.-

Más de medio millar de colimenses se unieron a la marcha global #1DMX por Ayotzinapa, en la que personas con maquillaje simulando ser víctimas de torturas, máscaras de Peña Nieto y Salinas de Gortari, así como cientos de pancartas, llenaron diferentes calles del centro de Colima.

La marcha, que comenzó a las afueras del Isenco, en la Avenida de los Maestros, recorrió hasta la Avenida San Fernando, llegando a la glorieta del DIF y bajando por la Calzada Galván.

Ahí, el contingente se detuvo frente a las instalaciones del PRI Estatal, donde lanzaron consignas en contra de este partido e incitaron a las personas que se encontraban dentro de este edificio a que salieran.

Los cánticos y consignas llenaron la calzada, hasta llegar a la Madero, donde el eco de los cientos de voces de colimenses que clamaban tanto justicia para los desaparecidos de Ayotzinapa como la renuncia de Enrique Peña Nieto, rebotaba en las paredes de esta céntrica calle.

Al arribar al cruce de Madero e Ignacio Sandoval, la manifestación tomó vigor ante la presencia de también cientos de personas que se aglomeraban en el jardín Núñez para pasear por los puestos decembrinos.

En este tramo, la marcha parecía nutrida ante la mirada atónita de los transeúntes y los colimenses que, ataviados de trajes típicos y con motivos guadalupanos, tomaban fotos, cargaban a sus niños en brazos o trataban de explicarles de qué era la marcha.

El jardín Libertad retumbó. El grupo, que parecía gigantesco debido a los puestos colocados a ambos lados de la calle, arribó sin problemas ni roces al pleno corazón de la ciudad, donde las consignas se cantaron al unísono y las miradas se colocaron en los más de 500 manifestantes.

Tras dar una vuelta al jardín Libertad, se colocaron frente a Palacio de Gobierno, donde los gritos no pararon y rápidamente colocaron una piñata con las características de Enrique Peña Nieto y el presidente ardió ante frente a Palacio. El color del fuego era atenuado por las lámparas naranjas del lugar, donde los gritos de “Mario, cobarde, Colima está que arde”, motivaron a poner otra piñata en el fuego, esta vez del personaje Woody, de la saga Toy Story, emulando al gobernador Mario Anguiano.

El humo no entró a la garganta de los manifestantes, quienes siguieron exigiendo con gritos el retorno de los 43 estudiantes de la Normal de Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero, así como la renuncia del presidente Enrique Peña Nieto.