Colima podría tener un Jardín Botánico en Zona Militar

(Foto: William Valdez Verduzco)

El lugar sería candidato a considerarse Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

El Noticiero de Colima propone jardín botánico en la Zona Militar

Colima podría tener un espacio con potencial para atraer turismo naturista y científico, en la amplia explanada que supera las 15 hectáreas de la Vigésima Zona Militar. Imaginemos que se concesionara ese espacio a inversionistas colimenses, que los hay, o en su defecto a una compañía nacional o internacional que desarrolle jardines botánicos, haciendo mancuerna con instituciones acreditadas como el Conacyt y la Universidad de Colima, para brindar un espacio a la vasta riqueza de tantas especies de flora y aves endémicas, como la infinidad de ejemplares de plantas curativas que forran la zona volcánica colimense; podríamos estar habilitando un lugar candidato a ser considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Si bien nuestra ciudad tiene bellos parques y jardines, así como calles y avenidas arboladas, éstas no son suficientes en cantidad y variedad, para la vital necesidad de cada ser humano que requiere de 22 árboles para recibir el oxígeno que respira y nutrir sus células.

Científicamente es recomendable la diversidad de plantas, cosa que no sucede en la zona metropolitana de Colima y Villa de Álvarez, ya que equivocadamente hemos plantado árboles en su mayoría de una sola especie.

(Foto: William Valdez Verduzco)

Aunque parezca increíble, otro error humano natural es haber traído plantas de otros países; nuestra flora rechaza lo extraño, bajando su potencial de oxigenación.

Si protegiéramos a las golondrinas, que abundan en Colima, y aves pequeñas, ellas se encargarían de la fauna nociva, como es el caso de los mosquitos transmisores del dengue y otras enfermedades letales.

Para no ir tan lejos, en la comunidad La Central, municipio de Manzanillo, cultivan y comercializan orquídeas de distintas variedades y aisladamente en el norte del estado hay invernaderos etiquetados comercialmente.

Por último, no nos limitemos: conectar a este utópico pero sí viable y materializable espacio primermundista con el Parque Piedra Lisa, permitiría una sinergia que reviviría a este icónico lugar que en 2019 cumplirá 10 años en abandono.

(Foto: William Valdez Verduzco)

Imaginemos lagos y fuentes artificiales, amplias instalaciones para ofrecer conciertos gratuitos de orquestas sinfónicas locales y nacionales, que por el volumen de asientos, el colimense saldría ganando con precios mínimos, amén de una opción al turista nacional o extranjero que tendría alternativas con el corredor turístico de Comala y el volcán. Un ejemplo de éxito lo vemos en el lago de Chapultepec, donde grandes compañías internacionales han ofrecido espectáculos como “El Lago de los Cisnes”.

Eso sí, no cabe duda de que lo peor que le pudiera pasar a esos terrenos, es la edificación de centros comerciales o unidades habitacionales, desaprovechando una oportunidad única para globalizar más el atractivo turístico de Colima.

 

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