Chispazos


Miguel Angel Palomera.-

Cada gasolinazo que se da en México es para los consumidores como si les jalaran una tripa, porque dejan de comprar algo en su despensa para gastarlo en más gasolina, ya que su costo sube día a día.

Ya para nadie es extraño que en Manzanillo se estén perdiendo las tradiciones o costumbres que por muchos años se habían venido conservando, porque cada fecha conmemorativa significativa celebración; ahora se ve más pobre, se refleja en los grandes centros comerciales y hasta en las tiendas pequeñas el bajo consumo de los artículos alusivos a los distintos festejos. Y eso que cada que hay algo que celebrar, los dueños de los comercios echan “la casa por la ventana”, para ver si así les brilla más el Sol, pero niguas, la gente se aprieta cada vez el cinturón. Si no me cree, échenle un ojo al próximo 15 de septiembre, donde seguramente veremos tronar cuetes, pero también escucharemos lamentos.

En México hacemos tantos puentes (sobre todo los burócratas) que si juntáramos el material, ya podríamos construir uno igual al Golden Gate o Bay Bridge, de San Francisco, California, porque somos buenos para encontrar un pretexto y tomarlo de descanso.

Ya que hablamos de puentes, es justo mencionar el túnel ferroviario, que seguramente llevará su buen rato terminarlo. Es que tanto lo pedimos a gritos y sombrerazos, ¡que saquen el tren de Manzanillo!, hasta canción le compusimos que no les quedó más que iniciar la obra y ahora ya ni llorar es bueno. Por eso, manzanillense, aguanta corazón, no seas cobarde.

Dicen que reír es bueno para la salud. Va el siguiente chiste, cualquier parecido con la vida real es mera coincidencia:

Ayer me encontré con Tarzán en el supermercado y le pregunte que cómo estaba, si aún estaba haciendo películas, me dijo que ya no porque tenía artritis en ambos hombros y no podía seguir lanzándose por las lianas.

Le pregunté por Jane y me contó que está en un lugar con Alzheimer y que ya no reconoce a nadie, ¡qué triste! Le pregunte por Boy y me contó que se fue a la capital y se enredó con una mujer de la mala vida, que se dedicó a las drogas y el trago y que la única vez que sabe de él es cuando llama para pedir ayuda o dinero.

Finalmente le pregunte por Chita y se le iluminó el rostro, me dijo que estaba estupendamente bien, se hizo cirugía plástica y es la ex líder de un sindicato de maestros en México, pero que ya no canta porque está entre rejas.

¡Vea usted todo lo que somos capaces de inventar los mexicanos!