Reportajes Especiales



Vislumbres | Preludios de la Conquista

Los mexicas usaban la guerra como un medio para conseguir víctimas que más tarde sacrificarían a los dioses, y de manera muy particular a Huitzilopochtli, deidad solar a la que debían nutrir con sangre humana. Pero como de los michoaques es muy poco lo que se ha difundido en comparación con lo que se ha dicho sobre los mexicas o aztecas, al leer “La Relación” no pude menos que quedar sorprendido, no tanto por el hecho de que también los michoaques practicaran los sacrificios humanos, sino porque lo hacían con una motivación similar a la de sus feroces enemigos. Puesto que, desde su perspectiva también, era su deber “DARLE DE COMER AL SOL” y a los “dioses del quinto cielo” y de “las cuatro partes del mundo”.





Vislumbres | Preludios de la conquista

Como se logra entrever en los testimonios que recabó fray Jerónimo de Alcalá, fue aproximadamente en 1479 cuando Tzitzicpandácuare decidió reforzar los dominios que un tiempo atrás su padre y sus tíos habían tratado de ampliar desde la región de Pátzcuaro hacia el occidente de su territorio, llegando a “Carapan, Tamazula, Zapotlán” y otros “pueblos nahuatlatos” que hoy pertenecen tanto a la porción occidental del estado de Michoacán, como a la suroriental Jalisco. Iniciándose con eso un esfuerzo de expansión que a la postre tendría que golpear a la gente de Colima y sus alrededores.