Campirana, una obra dramática de Vera Vázquez


Víctor Gil Castañeda.-

(Séptima parte)

Esta indecisión de los personajes para lograr sus propósitos o cambiar su destino, se nota más claramente en el esposo de Sabina, don Julián, quien se queja de no tener dinero para comprar una carreta y unos vestidos para su hija adoptiva. Pero también no hace un mayor esfuerzo para lograr su fortuna, además que gasta demasiado en alcohol y convivios.

La situación más bochornosa la vive doña Sabina, que se queja de los hombres, los insulta, se burla de ellos, pero curiosamente vive rodeada de puros caballeros. Tiene a su marido Julián que le ayuda con el aseo, tiene a El Mosco que le alegra los días, está el joven Max que le cuida a Calabacita y están los dos escritores de la capital que le pagan puntualmente el arrendamiento de los cuartos.

Otro personaje doblegado por el destino es Blanca. Una joven domada por las buenas costumbres y la vigilancia paterna. Cuando desea liberar su pasión, al lado de Antonio, una fuerza moral se lo impide y tiene que ser rescatada por Calabacita, quien se culpa por ese enredo ocurrido en altas horas de la noche.

LOS PERSONAJES: ANALISIS DE CARACTER

En el estudio de los personajes, como lectores sabemos que el protagonista se define como el personaje principal del drama. Literalmente  significa “primer actor”. En el teatro griego antiguo había tres personajes  presentes a lo largo de la acción dramática, los otros se llamaban “deuteragonistas” (segundo actor) y “tritagonista” (tercer actor), según explica Marcela Lugo en su libro “Glosario de términos del arte teatral”. Allí mismo se dice que el antagonista es el enemigo o adversario: el personaje opuesto al protagonista.

En el teatro contemporáneo se habla de personajes principales, secundarios y ambientales. También se habla de personajes redondos, complementarios, tipos y arquetipos. En esta obra teatral de Vera Vázquez podríamos decir que los personajes principales son los que a continuación se definen:

CALABACITA: Jovencita que se quedó huérfana después del sismo de 1941. Ella fue recogida por Sabina y Julián. Éste personaje es el típico que, en agradecimiento al apoyo  recibido, se porta muy bien. Es buena de corazón, inteligente, apreciada por los que la rodean y por lógica, se enamora perdidamente. Un amor que en el transcurso de la obra no será correspondido por Roberto. Tan noble es, que podría ser capaz de sacrificar, por su hombre, todo lo que ella pueda poseer o acumular.

DOÑA SABINA: Es la Dueña, junto con su esposo Julián, de la única Casa de Huéspedes del pueblo. No tuvo hijos, recogió a Calabacita y la quiere como si fuera su hija. Es enojona, regañona, renegona con Julián, al que acusa de ser perezoso y mentiroso. Lo trata mal frente a las demás personas, intentando mostrar que ella es la que manda. Sin embargo, en la intimidad es cariñosa con él, pues verdaderamente lo quiere. Siempre está renegando contra los hombres y todo el tiempo dice que si ellos no existieran, este mundo estaría mejor. A pesar de sus corajes momentáneos, en el fondo es muy buena, de nobles sentimientos y gran corazón.

BLANCA: Mujer joven, apasionada, fue educada en la gran ciudad, hija única de don Fernando y prometida de Roberto. Es caprichosa, voluntariosa, mimada, acostumbrada a hacer lo que ella desea y a que se le trate como una verdadera reina. Entre sus múltiples caprichos, está el lograr que Antonio se enamore de ella, porque él le gusta.

ROBERTO: Joven escritor, guapo, bueno, preocupado por Calabacita sólo para que ella aprenda a leer y escribir. Es el prometido de Blanca. Vive en la Casa de Huéspedes de Julián y Sabina, porque quiso estar en un lugar tranquilo para poder alimentar su imaginación y escribir su obra cumbre. Sólo al final del melodrama reconoce el probable amor que siente por Calabacita, el cual en todo el transcurso no le fue descubierto.

MAX: Jovencito, tiene 19 años, amigo y enamorado eterno de Calabacita, el cual, al final de la obra, será el único en quien confiará ella y la apoyará. Acaba de regresar del norte porque venderá los terrenos de sus padres, para marcharse con Calabacita.

DON JULIAN: Dueño de la Casa de Huéspedes, esposo de Sabina, mujer con la cual no tuvo hijos. Quiere a Calabacita como si fuera su hija. Sufre de reumas y todo el tiempo está quejándose: “si no fuera por estas reumas ya tuviera 400 pesos, una carreta y tres vestidos para mi muchacha”. Le tiene cierto miedo a Sabina, pero se pasa la vida justificándola, deseando que no estuviera con él y al mismo tiempo queriéndola.

ANTONIO: Campesino joven, trabajador, guapo, dueño de un aserradero. Serio, responsable, respetuoso, orgulloso, desconfiado. Siente atracción y pasión por Blanca, con la que se involucra sentimentalmente después de conocerla en la estación del tren. Le causa dolor  saberse utilizado y aún así se dejar llevar por el capricho de ella, aunque al final reacciona con temor y recelo.

(Continuará)