Bueno… esta es mi opinión


Gustavo A. Magallón Solórzano

 

Dice la historia que la Segunda Guerra Mundial terminó en 1945, unos meses después de que un gobernante de Estados Unidos decidió asesinar a muchos miles de japoneses civiles en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, nomás para probar el poder de dos bombas atómicas.

Como consecuencia, en los años 50’s del siglo pasado, en los cines Reforma y Juárez, que existían en Manzanillo, se proyectaban muchas películas con el tema de esa guerra y, claro, hacían ver que los orientales eran unas personas feas, sin corazón, que mataban nomás por gusto, mientras los soldados estadounidenses eran simpáticos, buenas personas, héroes y salvadores de la humanidad.

Pero también estaban de moda las películas de “Tarzán, el Rey de la Selva”, personificado por Johnny Weissmuller, considerado el mejor Tarzán que ha existido, quien fue un destacadísimo nadador olímpico que obtuvo varias medallas de oro y estableció muchos récords mundiales, vivió los últimos años de su vida en Acapulco, en donde falleció el 20 de enero de 1984.

Además, en aquellos años se proyectaban muchas películas sobre la colonización de Estados Unidos por los ingleses y los sangrientos enfrentamientos entre los buenos invasores contra los malvados indios que defendían el territorio que por muchos años había pertenecido a cada una de las tribus que habitaban esas tierras.

También proyectaban películas con temas muy interesantes y profundos, como la norteamericana “Lo que el viento se llevó”, una de las joyas mundiales del cine; la mexicana “Azahares para tu boda”; además estaba de moda el comediante Germán Valdez, “Tin Tan”, con su personaje de pachuco; sin faltar el gran Mario Moreno “Cantinflas”, el poco agraciado Manolín, el simpático Joaquín Pardavé, doña Sara García, el inolvidable Pedro Infante, Jorge Negrete y otros más.

En el cine Juárez proyectaron una película en tercera dimensión y a la entrada entregaban a cada persona unos lentes de cartón con un lente color azul y otro rojo, no tenía ningún argumento, sólo eran escenas, por ejemplo el lanzamiento de una pelota de beisbol, que parecía que iba a pegar en la cara de cada uno de los espectadores, lo que llamó mucho la atención. Bueno… esta es mi opinión.

Sonríele a la vida.