Bueno… esta es mi opinión


Gustavo A. Magallón Solórzano.-

Ojalá no sea demasiado tarde cuando entre en vigor la ley que prohibirá a los gobiernos estatales y municipales endeudar sus administraciones y dejar el problema no para los siguientes representantes del pueblo, sino para el pueblo mismo.

Porque hasta el momento, lo único que los ciudadanos llegamos a saber de otros estados es sobre el “enriquecimiento inexplicable” de los gobernantes, de sus familiares y algunos colaboradores, quizá porque desviaron dinero en su beneficio, al cabo que sus congresos estatales nunca detectan ninguna anormalidad, bueno, sólo que caigan de la gracia.

Los que se mantienen en la “gracia del señor” disfrutan del dinero sin ningún pendiente, viviendo fuera del país, o con propiedades en el extranjero que no hubieran podido adquirir con el sueldo que ganaron durante toda su vida, aunque nunca hubieran gastado en comida, ropa o calzado, vamos, mucho menos con los lujos que gozaron mientras fueron “servidores públicos”.

Con el recorte del presupuesto nacional por la baja del precio internacional del petróleo, al parecer los únicos que cargaremos con este problema seremos los mortales, los que trabajamos para que un partido político nos aplauda, los que pagamos impuestos para que los políticos no pasen carencias y puedan, junto con familiares y allegados, disfrutar ampliamente de la vida sin preocupación.

Sin que suceda nada anormal, la Auditoría Superior de la Federación detectó irregularidades por 90 mil millones de pesos en 2013, acaró que la cifra ha ido disminuyendo hasta quedar en casi 51 mil millones de pesos, lo que aunado a la baja del precio del petróleo, dejará a más millones de mexicanos en la miseria, sin que nadie nos quejemos, total, da lo mismo.

Por eso, ojalá no sea demasiado tarde para que entre en vigor esa ley que pedirá explicaciones a los “representantes del pueblo” antes de endeudar sus gobiernos, para ver en qué van a beneficiar a sus representados y ese dinero no sirva nomás para aumentar su riqueza. Bueno… esta es mi opinión.

Sonríele a la vida.