BUENO… ESTA ES MI OPINIÓN


Gustavo A. Magallón Solórzano

Mucho dinero se gastan los gobiernos de los tres niveles y asociaciones particulares en su afán de combatir la pobreza, tal vez sin investigar el origen de esta situación.

Hace algunos años, un hombre se sentaba en una silla de ruedas para pedir limosna por la avenida Enrique Corona Morfín, en Villa de Álvarez, a la altura de donde está la Cruz Roja y cuando se cansaba, se levantaba y se retiraba del lugar, porque no estaba mal de sus piernas, pero a nadie engañaba, porque nunca dijo estar enfermo.

Este señor aparentaba estar muy pobre, pero cuando el Dif municipal pretendió retirarlo del lugar y ayudarlo para que no se expusiera, el presunto afectado preguntó que quién le iba a compensar con los más o menos mil 500 pesos diarios que obtenía de forma casi fraudulenta, porque no estaba mal de salud.

Una señora que pedía dinero en el centro de la ciudad de Colima y de acuerdo con lo declarado por una empleada de la tienda en donde la “limosnera” cambiaba las monedas recibidas por billetes, todos los días llevaba alrededor de 800 pesos, igual pasaba con un señor que pedía limosna afuera de un banco en La Villa, quien vivía en una muy buena casa.

Todos los años en estos meses, los gobiernos y asociaciones particulares regalan útiles y uniformes escolares “para ayudar a los más necesitados”, quizá a las mismas personas, sin investigar por qué están necesitados, quizá porque sus padres se emborrachan, porque no trabajan, o simplemente porque aparentan ser pobres para vivir de los demás.

Y tienen razón quienes consideren que no le importa nada a quien escribe esta columna porque no participa en apoyar a los “vulnerables”, pero en vez de tanta ayuda, debieran volverlos productivos para no tener que “salvarlos” cada vez que se están ahogando. Bueno… esta es mi opinión.

sonríele a la vida