Bueno… esta es mi opinión


Gustavo A. Magallón Solórzano

No cabe duda, el cuerpo humano requiere de vez en cuando un masaje para combatir el estrés, la depresión, cansancio, irritabilidad y enojo, ya que ayuda a activar la circulación sanguínea.

Existen varios tipos de masajes, como el antiestrés, que incluye reflexología y digitopuntura; el relajante, que incluye aromaterapia para casos de depresión, cansancio e irritabilidad; el desintoxicante, ya que intoxican al organismo el estrés, consumir poca agua, mala alimentación, alcohol, tabaco, drogas o medicinas.

Además, el masaje hindú, que se aplica en espalda, hombros, cuello, rostro y cabeza, que alivia el dolor y rigidez de los músculos y mejora la movilidad en las articulaciones de cuello y hombro; también modelante y reductivo, limpieza facial, prenatal, con piedras calientes tradicional en los indios de Arizona, de cuello y espalda.

Sobresale la terapia Reiki, que incluye música y aromaterapia, limpia y equilibra la energía, ya que es energía universal que equilibra el cuerpo humano, físico, mental y espiritual, a través de los chacras (centros de energía).

El problema es que esta actividad ha tenido mala fama, ya que los hombres buscan un “final feliz” con las mujeres que se dedican a este trabajo, cuando es una actividad decente que muchas mujeres ejercen.

Esta columna no es propaganda para nadie, sólo una invitación para que prueben este agradable tratamiento físico, pero si alguien, sobre todo dirigido a mujeres, requiere que se les recomiende a una masajista, escriban al correo guticol3@hotmail.com y con gusto se les proporciona un número de teléfono en donde les proporcionarán esta atención. Bueno… esta es mi opinión.

Sonríele a la vida.