Asaltan joyería de La Marina


Jesús Lozoya Baeza

 

Ayer, alrededor de las 11:30 de la mañana, un grupo de cinco personas, armados con pistolas, ingresó a tienda La Marina, ubicada por el boulevard costero Miguel de la Madrid y luego de someter a uno de los vigilantes comenzaron a quebrar vitrinas para llevarse artículos de joyería en oro.

Segundos después de haberse percatado los ciudadanos de lo que estaba sucediendo, comenzaron a enviar mensajes a sus familiares para que no acudieran a la tienda y les avisaban que estaban asaltando en ese momento.

“No vengan a la tienda, nos están asaltando en este momento”, fue uno de los mensajes de WhatsApp que fue enviado a las 11:32 de la mañana y que nos fue reenviado.

Los sujetos, luego de intentar quebrar algunos cristales blindados para llevarse otros objetos de valor y no lograrlo, entonces se llevaron lo que pudieron como cadenas, pulseras, aretes y otros artículos de oro.

Al sonar la alarma en las corporaciones policíacas y observar lo que estaba sucediendo, el operativo BOOM que es implementado por la Armada, Policía estatal, policía municipal y la ministerial, acudieron de inmediato a la tienda.

Fueron elementos de la policía estatal y la policía municipal quienes lograron detener a uno de los asaltantes cuando ya había llegado a la zona de playa por donde pretendía escapar e incluso ya se quitaba la ropa con la que había asaltado.

Otro de los delincuentes fue detenido por el boulevard costero Miguel de la Madrid, por elementos de la Dirección de Seguridad Pública.

Otros tres asaltantes huyeron a bordo de una camioneta negra, doble cabina y hasta al cierre de esta edición no habían sido localizados.

En el asalto no hubo disparos ni rehenes, el robo les tomó menos de cinco minutos, suficientes para que las corporaciones policíacas respondieran ha llamado de auxilio.

La policía municipal, tras recuperar parte del botín fue entregado a la Procuraduría de Justicia del Estado para que tras un trámite legal sea reintegrado a sus propietarios.

“Yo escuché que algo se quebró y no me llamó tanta la atención como la segunda y tercera ocasión que se escuchó como se quebraban las vitrinas; cuando nos dimos cuenta que estaban asaltando entonces corrimos; habíamos pagado lo que compramos pero nos salimos sin recoger nuestra mercancía”, señaló una pareja, testigo de lo ocurrido.