Argentina debuta con un gris triunfo ante Bosnia


 La selección argentina inició con una victoria gris su participación en el Mundial de Brasil, tras imponerse sin brillo por 2-1 a Bosnia-Herzegovina, equipo que hacía su debut en el máximo torneo futbolístico del mundo.

     Pese a la impecable fase de clasificación que hizo, la albiceleste volvió a mostrar muchas dudas, especialmente en defensa, aunque el inocente conjunto balcánico no supo aprovechar.

     Ante la vulgaridad del juego del equipo de Sabella, el espectáculo lo pusieron los miles de seguidores argentinos que llenaron el estadio Maracaná, el templo del fútbol brasileño, y que no dejaron de arropar en ningún momento a los suyos.

     El seleccionador argentino optó finalmente por salir con una línea de 5 defensas y dejar en punta a Messi y Agüero, descartando la posibilidad de jugar con tres atacantes, con lo que la creatividad en ataque se resintió, al estar obligados Di María y Maxi Rodríguez a ayudar a Mascherano en tareas defensivas.

     Lo cierto es que el combinado argentino jugó con el marcador a favor todo el partido, por lo que no tuvo que ir al ataque en busca del gol en ningún momento. Apenas habían pasado dos minutos cuando Argentina abrió el marcador. En una falta lateral desde el flanco izquierdo lanzada por Messi, el balón lo tocó sin querer Kolasinac para sorprender a su portero y darle la ventaja a Argentina.

     Parecía que la albiceleste debutaría con goleada, pero fue sólo un espejismo. Falta de ideas en el centro del campo y con un Messi muy apagado y apático, los de Sabella apenas inquietaron a Begovic en la primera mitad.

     Por contra, el cuadro bosnio se fue soltando poco a poco y aprovechando la calidad de hombres como Dzeko, Misimovic y Hajrovic, empezó a acercarse en las inmediaciones de Romero, aunque sin ninguna ocasión clara de peligro.

     Tras el descanso, Sabella quiso darle más aire al ataque y modificó el esquema, quitando a un defensa, Campagnaro, para dar entrada a Gago, mientras que Higuaín, le dio más movilidad en ataque.

     Fruto de ello, en una pared entre Messi y el “Pipita”, el delantero del Barcelona, prácticamente sin haber tocado balón hasta entonces, realizó uno de sus clásicos “slaloms” desde la banda derecha antes de apoyarse con Higuaín en la frontal, dejar sentado a la zaga en su carrera en diagonal y batir con un tiro raso y cruzado, que primero dio en el palo, a Begovic, en el minuto 65.

     Con el marcador en contra, Bosnia-Herzegovina se lanzó al ataque en busca del gol del honor, ante una Argentina que se sintió muy cómoda en defensa y aprovechando la velocidad del trío Messi, Higuaín y Agüero en el ataque.

     La insistencia bosnia tuvo recompensa cuando Ibisevic, en carrera desde la banda izquierda, superó la salida de Begovic para superarlo por debajo y poner en vilo a la fanática hinchada argentina.

     Faltaban apenas cinco minutos para el final, tiempo en el que Messi pudo sentenciar con el tercero, con un disparo que se fue a fuera por poco, mientras que Bosnia-Herzegovina, con más coraje que rigor, no logró marcar el empate.

     Con la victoria, Argentina buscará el próximo sábado una victoria ante Irán que le asegure ya la clasificación a octavos de final, mientras que Bosnia-Herzegovina necesitará puntuar ante Nigeria si no quiere despedirse del torneo.