Apareció la luz


Ramón González Pérez.-

SOLICITO licencia el gobernador de Guerrero y qué sucedió: ¿Surgió la luz? ¿Aparecieron los normalistas? ¿Se aclaró el panorama?, ¡Nada!, como nada habrá de suceder en adelante, a no ser que sigan surgiendo fosas, supuestamente clandestinas, en las que cada día se descubran más restos humanos, algunos frescos, cubiertos nada más con capas de tierra y piedras, en clara muestra de que fueron hechas recientemente y que una vez arrojados los restos, las cubrieron con piedras y tierra recién removida.

Así habrá de suceder hasta que el tiempo se encargue de borrar cualquier rastro de lo que allí sucedió, en tanto que Aguirre se va tranquilo a disfrutar sus ahorros del tiempo en que le tocó desgobernar el estado de Guerrero.
Esa es la triste realidad de nuestro país, en cualquier parte de México, en donde surjan problemas serios que vayan en contra de disposiciones oficiales en las que vaya de por medio la aplicación de normas surgidas por las reformas trascendentales que se acaban de legislar y que por ello se ponga en riesgo la reforma que en todos los órdenes se habrán de poner en marcha de inmediato las represalias y las imposiciones surgirán sin que haya poder humano que las detenga.
Es verdaderamente trágico enterarnos de los hallazgos que se están sucediendo en la región de Guerrero en donde sucedieron los hechos, las declaraciones valientes de habitantes de los municipios en donde se dieron los casos de la desaparición de los 43 normalistas, la aparición de fosas en las que se encuentran restos humanos, ropa y utensilios de los que se usaron para excavar y luego tratar de cubrir los cadáveres, no se han atrevido a declarar que son los estudiantes, pues sabedores de lo que ello originará, no sólo en Guerrero, sino en todo el país y allende las fronteras, no sabemos qué es lo que están fraguando para que el impacto sea menos drástico.
Es por ello que con la renuncia de Aguirre no se solucionará todo, porque ello conlleva a la duda, tal vez el alcalde, su esposa y su guarura mayor, también estén ya en alguna de las fosas, porque de encontrarlos vivos, serían ellos mismos los que echarían tierra de por medio declarando quien o quienes les dieron la orden de desaparecer a los 43, entregándolos a los sicarios que dominan la región y son de los mismos que el alcalde y su esposa.
La situación en realidad está riesgosa incluso para quien ose comentar algo al respecto, pues este tipo de personas no se detienen ante nada y llevan a cabo las órdenes que les den, mas en tratándose de desaparecer a alguien que les incomode; por ello, con la retirada del gobernador Aguirre, como que el caso se torna más confuso y peor aún se pondrá el esclarecimiento de todo el tinglado.
Es cuanto.