Angeles, madrina de los niños con cáncer


Anilú Salazar Mejía.-

La doctora Angeles Rivera es madrina de muchos niños del estado que han padecido cáncer, y aunque su labor es casi anónima, es muy hermosa.

Ella se encarga de darles terapias alternativas a los niños, nunca se olvida de sus cumpleaños, los cuales les celebra con fiestas y pasteles. Los padres de familia siempre encuentran en ella quien los apoye para conseguir los materiales de curación que necesitan.

La doctora nos abrió su corazón y nos contó parte del trabajo que realiza, además de contarnos sus planes de abrir un albergue para niños y familiares de pacientes con cáncer, para lo cual ocupa la ayuda de la sociedad.

Una forma de ayudar es comprando su boleto para asistir a la conferencia “Sanación Espiritual y Plenitud de Vida”, de Gilsan López Bedoya, tanatólogo y psicólogo transpersonal, que se realizará el jueves cinco de febrero en el Salón Preserva la Vida, localizado en J. Merced Cabrera, 171 altos, de Villa de Alvarez, a las 6:00 de la tarde.

El costo del boleto es de 150 pesos y los puede adquirir en la Asociación Caminemos Juntos, localizada en Gutiérrez Nájera #566, en Lomas de Circunvalación, también puede comunicarse al teléfono: (312) 159 7043; también en Cielo Eterno, Boulevard Camino Real #140, o al teléfono (312) 313 1030.

Conviviendo con el dolor

La doctora Angeles Rivera ha conocido a muchos niños colimenses con cáncer durante la labor que realiza en el Hospital de Cancerología, y al ver la necesidad de los pequeños y sus padres, no puede ser inmune y siempre busca la manera de ayudarlos.

La labor que realiza es muy humana, diariamente tiene contacto con el dolor, con los niños que luchan contra la leucemia, que pierden su cabello, que se van desgastando, pero no pierden la fuerza y las ganas de vivir.

Ella les suele preguntar a los niños por sus sueños y si están en sus manos, los ayuda a lograrlos.

Asociación Caminemos Juntos

La doctora Angeles es la fundadora de la Asociación Civil Caminemos Juntos con Amor, Luz y Esperanza, por medio de la cual ofrece las terapias, sala de lectura, material de curación y todos los servicios que los niños necesitan.

Ella requiere donativos en especie o económicos, también recolecta tapitas de pet de los refrescos o envases y pretende crear el albergue para familiares y pacientes con cáncer.

Toda su vida la ha llevado a esta obra, porque ella recuerda que desde muy pequeña “llegaba de la escuela a la casa sin sandalias, sin mochila, porque regalaba todo. Inicié hace 10 años en mi natal Sinaloa, donde ayudaba en las comunidades, formé un grupo de amigas y un día les dije ‘vamos a bailar para que se les olviden los dolores’, todo empezó jugando, pero sí se les quitaron las dolencias porque dejaron de pensar en lo malo. Ahí hice yo una asociación con terapias de rehabilitación, nutrióloga, clases de aerobics y yoga infantil”.

Ya una vez en Colima trabajó en otras asociaciones, pero decidió crear la propia: Caminemos Juntos, con la que hace una labor excepcional, pero sacrificada.

La doctora apoya también con los gastos funerarios cuando muere algún niño, donde ha encontrado el apoyo de la Funeraria Cielo Eterno. Ahora con el albergue, pretende dar solución a una necesidad más.

“Iniciar este albergue surgió por el paso de una muchacha que tenía un cáncer muy agresivo, no tenía material de curación ni donde dejar a sus niños, yo le dije vamos a mi casa, le compartí de mi ropa, porque usaba pura ropa negra, le dimos gasas, guantes, tapabocas y su estado emocional era triste, pensaba en sus hijos, porque por la misma radiación y quimioterapia lo que expides es dañino para ellos. Le comenté: ¿Qué pasaría si yo los tengo en otra parte donde tú los puedas ver? Su alegría fue inmediata”.