Análisis Político


Fuera manos en la sucesión

Abel González Sánchez.-

La ciudadanía debería ser la más interesada en la conformación de los tribunales electorales para juzgar y definir las elecciones de los candidatos que registran los diferentes partidos, pero no es así, a la gente poco le interesa este asunto, por ello los cuestionamientos o felicitaciones en los nombramientos de estos nuevos órganos electorales provienen de los mismos partidos y sus gobernantes, quienes tienen el interés de llevar agua a su molino.

México es uno de los países que gasta miles de millones del erario público para organizar sus elecciones, sobre todo en el cambio del Gobierno Federal, gasta más que los países desarrollados, pues consideran los expertos que a cada habitante nos cuesta cerca de 20 mil pesos cada voto emitido, el dinero es del erario público y se va a la basura, porque lo tiran en espectaculares, propaganda, spots de radio, televisión, sueldos, rentas de edificios, equipo y gastos extraordinarios que se van muchas veces a los bolsillos de los altos funcionarios mediante la simulación.

Recientemente fue creado el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), que tendrá el control de las elecciones en los 18 estados en donde habrá cambios de nueve gobernadores y sus congresos estatales, el INE tuvo la última palabra en los nombramientos de los 119 consejeros electorales locales de estas mismas entidades que celebrarán comicios en 2015, Colima fue el único estado que hizo las adecuaciones en la Constitución conforme a las reformas nacionales.

Podemos visualizar que la nueva reforma constitucional y su ley secundaria, en la designación de los árbitros de los comicios locales en Colima y otros estados, no fue responsabilidad de los congresos estatales y gobernadores, como antes se hacía, esto con el propósito fundamental de trasparentar las elecciones y darle autonomía a un nuevo órgano electoral que antes estaba sujeta al congreso o al gobernador en turno, ya que ellos eran los que influían en la designación de nombramientos.

Pero aunque no participamos los ciudadanos, en términos generales vemos bien el avance de la reorganización de las instituciones reglamentarias de los procesos electorales y esperamos que con la reciente toma de protesta del nuevo Organismo Público Electoral en Colima exista mayor imparcialidad, credibilidad y trasparencia por el bien de los mismos colimenses.

Será conveniente advertir aquí a nuestros gobernantes de los diferentes partidos que el problema electoral en Colima no está en los integrantes de este nuevo órgano, de que no hay equidad de género porque son cinco mujeres y dos hombres o porque está Adriana Ruiz Visfocri, o la hermana de Idalia viuda de Silverio Cavazos, pues se supone que ganaron el examen según el INE, el problema real para todos los colimenses radica en otro aspecto, en la pésima elección de los candidatos o candidatas de los partidos, ya que algunos tienen más de 30 años brincando como chapulines de un cargo a otro y sin demostrar trabajo relevante.

Cuando postulan los partidos a funcionarios que no merecen cargo alguno, los obligarán a gastar más dinero en campañas y hacer triquiñuelas en las casillas en la compra de votos para poder ganar, por ello es mejor designar simplemente a buenos candidatos, y así no hay tribunal alguno que pueda cambiar la decisión final y esto es lo mejor para Colima.

abel.glez@hotmail.com