Análisis Político


Abel González Sánchez.-

Inició la guerra política por la sucesión estatal en Colima con los ataques sistemáticos en contra del senador y aspirante a la gubernatura, Jorge Luis Preciado, quien fue exhibido en los medios informativos nacionales y locales por la construcción de un hotel denominado “El Castillo de Montitlán”, de estilo medieval.

Este golpe bajo prácticamente ya lo mandó a la lona, debido a que la construcción de este “castillo” ha impactado enormemente en la ciudadanía, que bien lo magnifican ante una verdadera crisis económica familiar porque argumentan cifras millonarias de este trabajo, cuando aún está en obra negra, y salen más trapitos al sol por parte del PRD, quienes argumentan que no paga impuestos por la construcción que se realiza en el municipio de Cuauhtémoc, gobernado precisamente por perredistas; también es criticado por los panistas locales.

Jorge Luis debe asumir con madurez su error si pretendía llegar a la gubernatura, porque los ciudadanos estamos acostumbrados que primero llegan a ser gobernadores y después hacen sus castillos, no al revés.

Hace poco, en esta columna cuestionábamos aquí al nuevo líder estatal del PAN, Jesús Fuentes, y a algunos dirigentes estatales porque sólo anotaban a Virgilio Mendoza y Jorge Luis Preciado como únicos y reales aspirantes a la gubernatura, descartando a Martha Sosa y Leoncio Morán, debieron abrir más estos espacios, pues con este golpe prácticamente despedazaron al PAN antes de tiempo, ya les queda un solo gallo, Virgilio Mendoza, a quien también lo pueden desplumar, pero parece que ahora está más fortalecido.

Recordemos cuando Virgilio Mendoza se anotó como candidato a diputado federal también lo tumbaron del caballo con aquella supuesta grabación de su voz que salió en la radio cuestionando a Felipe Calderón y Martha Sosa, de tener en las manos el triunfo en las urnas, ganando inclusive en Armería, se desplomó su popularidad, pues en aquel tiempo Calderón era el señor presidente, era más respaldado, actualmente ya cambió el escenario, porque si volviera a criticar a Calderón, ahora le aplaudirían.

Consideramos que el golpe político dado a Jorge Luis fue organizado en México y promovido por los contrarios a Madero, pues los medios nacionales no se mueven sin recursos y manos del poder federal. El famoso “Castillo de Montitlán” está en obra negra y como lo podemos observar, vale mucho menos que cualquier obra de los ranchos que dicen tener algunos otros políticos locales y nacionales; sin embargo, ya chamuscaron al senador.

A Jorge Luis de poco le puede servir el gasto en tantos espectaculares en diferentes avenidas con su imagen y de fondo el Palacio de Gobierno estatal, a menos que haga una buena estrategia para reparar este duro golpe o se acerque más a la gente de Colima, porque nos abandonó desde hace dos años, pues las reformas que aprobaron él y otros aspirantes del PRI no les dan las fuerzas para consolidar una candidatura, está en duda si éstas mejorarán al país después; es decir, su trabajo y el de otros aspirantes por Colima es lo que vale para nosotros.

La guerra política por la sucesión inició también entre los priístas, pero sus golpes bajos no son tan fuertes como el que le dieron a Jorge Luis, pues a él le tiraron a matarlo políticamente, entre los del PRI sólo se dan ahora codacitos y zancadillitas, porque los aspirantes ya declaran dolosamente, dicen que conviene que sea alguien que tenga palancas en México, otro dice que hayan gobernado, porque varios no lo han hecho.

Estimamos que la guerra de lodo irá en aumento conforme pasen los días, semanas y meses, primero para lograr consolidar las candidaturas oficiales, después para ganar la elección constitucional; nosotros somos hoy sólo espectadores de los escándalos de los gobernantes, después nos convertiremos en sus verdugos o sus pilares a la hora de votar.

abel.glezs@hotmail.com