Análisis Político


Abel González Sánchez.-

Muchas casas de empeño se han multiplicado en el estado, aparecen y desaparecen en los municipios obteniendo buenas ganancias económicas y cometiendo fraudes o abusos contra las familias más humildes que van a dejar en garantía lo que puedan por la preocupante crisis económica, cobrándoles intereses hasta del 10 por ciento mensual, comisiones, multas, gastos de abogados deshonestos, intereses moratorios criminales, ¿pero qué hacen nuestros diputados para frenar y regularizar todo esto? Nada… y dije nada.

El problema ahora es que las familias además de perder sus prendas, que van desde una cadena de oro, televisor, horno, un vehículo, están perdiendo ahora terrenos y casas habitación, por un préstamo de tres mil pesos les quitan hasta 25 mil pesos en muebles de su casa, sin que autoridad alguna intervenga, pues no hay una institución estatal de defensa y asesoría de los usuarios, aun cuando son miles los afectados de las casas de empeño locales o nacionales, se incluye las cajas de ahorro locales y algunas mueblerías.

La Condusef argumenta no poder atenderlos porque no son usuarios de la banca que regula el Gobierno Federal, lo lamentable es que los diputados locales no han tenido tiempo de analizar esta problemática para frenar y regularlas, ya que están ocupados en sus nuevos proyectos para lograr un cargo en el 2005, inclusive nos informaron que ahora para ver a un diputado en su oficina en el Congreso es muy difícil, sus agendas se parecen a las de los médicos especialistas del Imss, los reciben hasta los dos o tres meses, ya no dejan pasar a los ciudadanos fácilmente, hay filtros y si pasan, los diputados casi nunca se encuentran, excepto algunos, entonces cuando menos éstos deberían tener un buzón de quejas ciudadanas pegado afuera del Congreso, porque ni en su municipio los pueden localizar.

Desconozco si en Colima existe alguna ley que regule las casas de empeño en el estado como existen en otras entidades, cuyos diputados sí respaldan y protegen a sus representados, en donde se establecen reglas claras para la apertura y funcionamiento de estos negocios, con la finalidad de proteger la economía y patrimonio de las familias de clase media y humildes que recurren por necesidad a este tipo de préstamos prendarios, pues el poder adquisitivo está por los suelos.

Debe hacerse algo en Colima, debe crearse una ley para efectuar una supervisión efectiva sobre las casas de empeño, cajas locales de ahorro y casinos, que es tema similar ya que prestan hasta dinero para que sigan jugando las personas viciosas, así pierden carros y casas, y las familias afectadas no saben cómo defenderse, existe la quiebra de miles de hogares y aumento en conflictos familiares.

El préstamo prendario constituye una fuente de recursos económicos alterna al servicio que ofrecen las instituciones bancarias, ya que están limitados, por lo que en los últimos años, a consecuencia de la fuerte pérdida del poder adquisitivo por el aumento mensual de las gasolinas, han surgido diversas casas de empeño, se han convertido en un negocio rentable.

Basta decir que acompañé a una señora a resolver su asunto legal a una casa de empeño, que pidió tres mil pesos, por pago impuntual de una semana le cobraron 200 pesos de multa, al no poder resolver su situación intentó regresar el dinero del préstamo y le cobraban cinco mil 650 pesos por penalización y porque registraba dos o tres días de atraso en cada pago realizado, igual le ocurrió a una maestra este viernes, una caja de ahorros le cobraba gastos criminales incluyendo 15 mil pesos por honorarios del abogado, por tres atrasos semanales, cuando dicho abogado lo único que hizo fue presentar un cobro extraoficial a su casa, es decir, ni siquiera había presentado el escrito formal de demanda ante el juzgado, pero el Director de esa caja de ahorros estaba confabulado se repartirían al 50%, ¿Qué nos pasa? ¿Por qué tanta corrupción?, urge que nuestros diputados y partidos se pongan a trabajar en apoyo a los problemas de la ciudadanía que dicen representar.

Cabe mencionar por último, no todas las casas de empeño o cajas de ahorros son abusivas, varias trabajan con profesionalismo, pero la mayoría son injustas por la negligencia y falta de interés de los supuestos legisladores que cobran más de cien mil pesos en el Congreso estatal que no sufren estos problemas, le dieron prioridad a las reformas para evitar animales en el circo y no tienen tiempo de hacer una ley al respecto ni crear una oficina estatal de defensa legal ciudadana que los represente a ellos mismos, por su permanente ausentismo.

abel.glez@hotmail.com