Alimento para el alma


Rebeca Mendoza Silis.-

LA PRINCESA QUE CREIA EN LOS CUENTOS DE HADAS

(Marcia Grad)

Como ya les he comentado en otras secciones, me encanta leer, sobre todo cuando son lecturas que me aportan un crecimiento interior, más que intelectual, ya que este tipo de lectura es una herramienta que nos aporta un gran apoyo. Recuerda que llevarlo a la práctica es lo que verdaderamente nos hace ser maestros o guías de nuestra propia existencia.

La princesa que creía en los cuentos de hadas, es una historia que nos habla de una princesa que fue criada por un rey y una reina bastante estrictos e inflexibles. Ella creció soñando que algún día sería rescatada por un príncipe encantador, no obstante, cuando ella es rescatada, las cosas no suceden como las tenía contempladas y el príncipe deja de ser encantador. Para la princesa su preocupación primordial era el príncipe y su principal objetivo era encontrar la forma de ayudarle (típico, en vez de ayudarse primero).

En esta historia se nos enseña que la única persona que puede hacer magia en el príncipe ¡Es el mismo príncipe! y que la felicidad de la princesa no debe depender de si puede o no cambiar él, sino de su propia elección de decidir ser feliz. Si esto lo llevamos a la vida real tiene que ver mucho en la manera en la que nos relacionamos como pareja. Ella con el tiempo se repetía continuamente: “Para que las cosas cambien, debo cambiar yo primero” y “La felicidad es una elección y una vez que se ha hecho, debe practicarse lo mejor que se pueda, aunque se tenga que fingir en un principio hasta que lo consiga”. Se nos da a entender que si uno sigue haciendo lo mismo de siempre, no conseguiremos más de lo que hemos conseguido hasta este momento, por ello la princesa decide emprender un viaje por el Camino de la Verdad y allí aprende que es mejor ceder que rendirse, (rendirse ante la desesperación que le provoca dicha situación y ceder ante la aceptación de las cosas que no se pueden cambiar).

También nos habla de que podemos elegir no reaccionar ante lo que nuestra pareja nos dice o nos hace, aceptando con honestidad, que si él no trabaja en sí mismo, continuará haciendo y diciendo exactamente lo mismo, y esto sólo nos llevará a sentirnos constantemente agotadas, nerviosas y enfadadas, hasta que tomemos la decisión de quedarnos o marcharnos, y con ello conseguir estar en paz con la elección.

La historia deja muy claro que el amor debe hacernos sentir bien, si no, no es amor. Esta parte llevada a la práctica en un principio es muy difícil de entender, tomando en cuenta que se nos hizo creer que el amor es sacrificio y sufrimiento, además quienes por alguna razón no pensamos así, se nos juzga fuertemente, y esto nos puede crear un conflicto mayor, porque he escuchado decir que el éxito de un matrimonio prácticamente depende de nosotras las mujeres ¿Cómo puedo ser posible eso? ¿A caso no importa nuestra integridad y dignidad como personas? ¿Para qué llamarle matrimonio o relación de pareja cuando sólo depende de una sola persona, para que ésta funcione? Ambas palabras significa de dos y  una relación jamás va a funcionar si ambos no trabajan en ello, y la verdad si dejamos de autoengañarnos, el que duren muchos años no significa que vivan enamorados y muchos menos felices, que aparenten funcionar, eso ya es otra cosa, (por ello tantos divorcios o separaciones, en nuestra actualidad, la mujer ya no es la misma de hace años). También se nos dice que si se siente más dolor que felicidad, no es amor, que es algo más que nos motiva a seguir, porque nadie nos obliga más que nosotras mismas a permanecer en nuestra propia prisión, y desgraciadamente una no ve, lo que no se está dispuesta a ver, y tampoco se puede aprender la verdad en boca de alguien más.

Hay que salir de nuestra zona de confort, movernos y enfrentar aun con miedo, esos retos. La princesa sentía que cada paso por el Camino de la Verdad, la alejaba más de su amado y de todo lo que había conocido y algunas personas tienen que tocar fondo para aprender a amarse, a desapegarse, a dejar de aferrarse, y para aprender a hacer lo que es mejor aunque no coincida con lo que se quiere, a eso se le llama madurez.

 Espero que con esto que comparto, te animes a comprar el libro. Nuestro nacimiento no viene con un instructivo o garantía que nos diga cómo hacerle, sin embargo, existen infinidad de herramientas que podemos aprovechar para nuestro beneficio. En nuestras manos está la decisión de utilizarlas para aprovechar las oportunidades que nos llegan o simplemente dejarlas pasar de largo, sabiendo de antemano que esa fue nuestra decisión, ya  no podemos seguir culpando a nadie más de nuestro bienestar.

El texto también nos da a entender que una se convierte en víctima de víctimas, cuando la necesidad de ser amadas es mayor a la necesidad de ser respetadas, con eso sólo estamos despreciando nuestro poder. Además cada relación y experiencia que vivimos, nos ofrecen el regalo de conocernos mejor, respetarnos, amarnos y aprender.  Aceptar nuestra sombra, es el reto, para poder desarrollar fuerza y coraje para transformarnos y empezar a amarnos y respetarnos.

La verdadera felicidad surge del interior de cada una de nosotras, cuando conocemos nuestra verdad. El verdadero amor significa libertad y crecimiento, antes que posesión y limitaciones. El amor verdadero significa aceptar los desacuerdos como amigos y compañeros de equipo y no como adversarios o rivales, el auténtico amor no consiste en luchar o en ganar, tampoco significa degradación, indiferencia, crueldad, ataque o violencia. El amor hace de nuestro hogar nuestro palacio, no nuestra prisión. Que tengas un excelente día, lleno de hermosas bendiciones, recuerda que es nuestra responsabilidad cuidar de nosotros, con respeto y con amor. Tus comentarios a becky_010270@yahoo.com.mx