Alimento para el alma


Rebeca Mendoza Silis.-

MEDITACION CUENCOS TIBETANOS

Hoy te hablaré sobre los cuencos tibetanos, en noviembre del año pasado, aquí en el puerto tuve la oportunidad de asistir a una sesión de meditación a través de ellos, la cual estuvo a cargo de Geoffrey Torkington, fundador de Elephant Bowl y co-fundador Agama Yoga (en Mazunte).

De verdad fue una delicia, un placer y nutritivo alimento para mi cuerpo y alma. De hecho todas las terapias lo son porque siempre me aportan algo bello, sólo que a veces me gustan unas más que otras. Haber asistido a la terapia con cuencos fue una experiencia muy padre, pues nunca había estado en una así, sólo había escuchado el sonido de los cuencos de metal, pero no los de vidrio, incluso la primera vez que los escuché fue en la Expo Ser que se lleva a cabo cada año en junio, en el World Trade Center de mi bella Ciudad de México y compré unos cd´s para escucharlos en casa.

En aquella meditación realizamos 3 sesiones, dos de ellas acostadas y en la otra lo realizamos sentadas, como sólo fuimos tres, tuvimos la oportunidad de que nos colocaran un cuenco en el vientre, la sensación que sentí al sonarlos el terapeuta fue increíble,  en lo personal sentí que todo me vibró, creo que no quedó absolutamente nada sin vibrar y me relajó inmensamente. Escuchar su sonido hubo un momento en que creí echaría a llorar por  lo hermoso que sentía en mi interior, era un amor tan grande y una plenitud que la verdad  no puedo explicarlo con palabras.

En la segunda meditación nos colocó los cuencos muy cerca de nuestra cabeza y allí se percibe muy diferente de cuando se tienen un poco más alejados o por lo menos así lo percibí, la última meditación fue sentadas y la realizó completándolo con unos mantras (sonidos hecho a base de sílabas o grupos de sílabas sin un significado o definición propia, sin embargo, nos aportan vibraciones benéficas y sirven para enfocar y tranquilizar nuestra mente), en esa meditación empecé a sentirme bastante acalorada por la energía tan impresionante que empezó a fluir en ese momento, me quedó tan buen sabor de boca haber vivido esa experiencia que por ello quise compartirla contigo, para cuando tengas la oportunidad de asistir a una terapia como ésta no lo dudes.

Habrá un expo de Luz Yoga y Sanación en nuestro puerto creo que para el mes de octubre, estaré al pendiente para informarles. Mientras los dejo con la siguiente información de Adriana Tantardini para que lean lo maravilloso de esta terapia y en cuanto puedan, con mayor consciencia se den la oportunidad de vivir la experiencia. Las culturas más antiguas de oriente, consideraban a la enfermedad un desequilibrio energético que tiene su raíz y como nuestro universo vibra en una constante, pues cada átomo, cada célula, cada órgano produce un sonido debido a su movimiento y ritmo, ya que  ellos vibran a una determinada frecuencia que se encuentra en armonía con todo el cuerpo, sin embargo, cuando dicha frecuencia se distorsiona, es imposible que se mantenga la armonía en todo nuestro sistema físico y por lo mismo se rompe y es donde aparece la enfermedad, y como los cuencos  emiten un modelo de onda alfa similar a la que expresa el cerebro en sus estados de quietud y meditación, pues favorece la producción de linfocitos T, los cuales aumentan nuestro sistema inmunológico, y teniendo un sistema inmune fuerte, pues es imposible dar paso a la enfermedad, ya que permitimos que nuestro cuerpo vibre en la misma octava que el cuenco.

Los cuencos, nos conectan a través del sonido y la vibración con nosotros mismos y con el universo, alineándonos en una perfecta armonía, destrabando bloqueos, en el cuerpo sutil y físico, armoniza el sistema cristalino de nuestro esqueleto y tiene efectos benéficos en contracturas musculares, artrosis, depresiones, problemas circulatorios, neuronales, estrés, y muchas otras afecciones. También leí que se beneficia nuestra estructura ósea y nuestra columna vertebral ya que es como nuestra antena de resonancia que le emite a cada órgano, y a cada célula de nuestro cuerpo por medio del sistema nervioso la vibración que restablece la perfecta armonía. La vibración y el sonido de los cuencos, también trabajan sobre nuestro cuerpo energético, equilibrándolo a través de cada uno de nuestros chakras, además limpia nuestro campo áurico. Como siempre espero te haya sido de gran utilidad esta información. Que tengas un excelente inicio de semana lleno de hermosas bendiciones, recuerda que es nuestra responsabilidad es cuidar de nosotros, con respeto y con amor. Tus comentarios a becky_010270@yahoo.com.mx