Alarma a vecinos edificación de gasolinera en la Pacífico


Felipe Mendoza

Cerca de 15 vecinos de la colonia Pacífico, alarmados por la construcción de una gasolinera, paralizaron de manera temporal la obra que se localiza sobre la calle Graciano Sánchez y el boulevard Miguel de la Madrid.

Los inconformes refirieron que la obra se inició hace ya un año, pero llevan aproximadamente un mes sacando el agua de los mantos freáticos, pero “más tardan en sacarla del pozo, que éste en volverse a llenar”. Por lo que temen que todos estos movimientos lleguen a dañar los cimientos de sus viviendas y que se vean perjudicados en el futuro.

Los colonos se reunieron antes de las 5 de la tarde y se opusieron a que los trabajadores continuaran bombeando el agua del manto friático a través de varias bombas que trabajan a base de diesel, asegurando que éstas emanan vapores que les han afectado su salud.

Al lugar de los hechos se trasladó una unidad de la Policía Municipal, quienes habían recibido el reporte de la existencia de un enfrentamiento, pero no fue así. Gabriel Rodríguez, vecino de la zona manifestó que en ningún momento hubo un conato de bronca, “solo venimos a manifestarnos porque creemos que consiguieron los permisos de una manera sinvergüenza”; dijo.

Mencionó que los trabajos de bombeo se realizan las 24 horas del día y aunado a eso, las maquinarias emanan un olor similar al de la basura quemándose, lo que ha afectado la salud de los habitantes

Por su parte, Faustino Castillo, destacó que el encargado de la obra se ha adueñado de las calles aledañas, obstruyendo con escombro el paso de los vehículos; por lo que solicitó la intervención de la Profepa y la Semarnal, para que acudan al lugar y dictaminen si existe impacto ambiental que pueda afectar los inmuebles que se encuentran alrededor de la construcción.

Destacaron que Alejandro Pérez, delegado de Las Brisas, autorizó la obra sin haberlos consultado, ni valorar el daño ecológico que pudiera ser irreversible.

Al lugar acudió personal de inspección del Ayuntamiento, explicándoles que esta obra ya había sido clausurada por el tiradero de agua que va hacia la calle, sin embargo, los encargados acudieron a pagar la multa que les impusieron y les retiraron el sello de clausura. Los empleados municipales se llevaron las inconformidades de los vecinos, para hacerla de conocimiento de sus superiores, dejando en suspenso los trabajos de construcción.