Adolescentes vs. Trump

H. Amauri H. Morán. | Foto: Especial

¡Salut y salud! El punto de partida de cualquier forma de organización es abrazar una causa. Abanderar una causa te permite identificarte con personas con objetivos similares y facilitar el proceso de formar un equipo o un proyecto de intereses compatibles que permita llevarse a la práctica. El reto es aliarse y darle forma al camino pero que sea tomando buenas decisiones, y en esto hay que meditar dos cosas: a la intuición, ¿qué es lo que te dice tu sexto sentido?, y al contexto a tu alrededor, ¿qué es lo que te dice tu entorno?

Un caso muy particular que si bien no tuvo un impacto de gran escala, sí sirvió para dar un “estate quieto” y a demostrar lo que un grupo de adolescentes organizados pueden lograr. Me refiero al caso del arranque de campaña de Donald Trump por la reelección en verano del año pasado.

Resulta que Trump decidió realizar un evento masivo pese a estar en medio de la pandemia por covid-19; el lugar que escogió fue nada más y nada menos que Tulsa, una ciudad del estado de Oklahoma, de la que podemos decir que era casa de Trump, ya que en la elección de 2016 ganó ese estado con casi 40 puntos de diferencia. El lugar cuenta con una capacidad para 19 mil personas, la entrada era completamente gratuita, pero había que reservar su asiento con anterioridad.

Pero sucedió algo que no se esperaban, a los pocos días de abrir el registro, comenzaron a obtener solicitudes por cientos y después por miles, hasta sobrepasar el millón de reservaciones, donde el equipo de Trump tuvo que comenzar a rechazar solicitudes porque la capacitad ya estaba más que agotada y se avisó que se pondría una pantalla gigante para quienes no pudiesen entrar.

Trump estaba fascinado, hacía uso de su herramienta favorita para expresar su júbilo, se regordeaba tuiteando que había llegado al millón de reservaciones y todos auguraban que sería un gran arranque de campaña. Y finalmente el día llegó, pero…, las horas comenzaron a pasar y el estadio no se llenaba. Nadie sabía qué pasaba, nadie entendía nada. Habían sobrepasado el registro de capacidad del estadio como 10 veces, pero dentro no había ni la mitad.

Tras este trago amargo, no le quedó de otra a Trump más que salir a su arranque de campaña con un estadio más o menos a la mitad de su aforo total. Después de varios días presumiendo lo que sería “el histórico acto de 1 millón de personas”, se convirtió en un montón de espacios vacíos que se sintieron peor que un balde de agua helada.

¿Entonces qué fue lo que pasó? Pues resulta que todo este evento fue saboteado, ¿y por quiénes? Por adolescentes. Varios tiktokers y k-popers se organizaron para sabotear el acto masivo, utilizaron su influencia y las redes sociales para organizarse reservando entradas para el evento y no asistir; miles de fans de estos grupos atendieron el llamado. Y les salió todo bien, les salió perfecto.

Por ser un arranque de campaña nacional, es muy importante demostrar el músculo y la fuerza del apoyo de la ciudadanía, sobre todo, para atacar a los negativos que venía arrastrando en ese tiempo Trump por su mal manejo de la pandemia, pero todo terminó en memes y burlas de sus opositores a lo largo y ancho de internet. El lanzamiento de la campaña de Trump por la reelección, arruinado por adolescentes organizados.

Vivimos en un mundo que más que surrealista y divertido es muy realista, es el hoy tecnológico, el de las redes sociales y el internet de las cosas. ¿Qué les parece? ¿Imaginaron que esto puede ser posible? Pues sí, sucedió. Y ni un sorbo más. Contacto: hamauri.moran@gmail.com Facebook/Twitt er/Instagram: @hamaurimoran