Abuelitos abarrotan centros de vacunación contra Covid-19

Con insu­ficientes medidas de seguridad los adultos mayores acudieron en sillas de ruedas, muletas, con la ayuda de sus hijos, en taxi e incluso caminando. | Foto: Especial

Ante la habilitación de los distintos centros de vacunación contra el Covid en el municipio de Villa de Álvarez, adultos mayores abarrotaron los espacios, incluso algunos, como el Polideportivo rebasó toda capacidad para poder recibirlos, por lo que las personas haciendo fi la se contaron por cientos. Todos con cubrebocas, pero sin respetar la sana distancia.

Desde muy temprano, incluso antes de que abrieran los lugares de vacunación las personas ya se encontraban haciendo fila. Lo que pone en evidencia el interés que tienen por recibir las vacunas que les generen anticuerpos y así minimizar los efectos que un probable contagio del virus podría generar en sus organismos.

Eran ríos de gente los que se agolparon en las calles aledañas a los centros de vacunación, donde se podía ver a los adultos mayores llegar, algunos lo hicieron caminando (algunos con pasos pequeños y casi arrastrando los pies), otros más acudían en vehículos particulares trasladados por familiares, algunos en sillas de ruedas, otros con muletas, otros más bajaban de los camiones urbanos, otros más en taxis. Sin importar el estrato social, todos hicieron fila, en lugares como el Polideportivo reinó el caos y la desinformación, los encargados de aplicar la logística se vieron rebasados ante la cantidad de gente que llegó; mientras que en el centro de la Reserva y el local del Snte, los responsables aplicaban una estrategia casi impecable, todas las personas fueron atendidas sin tenerlas de pie por varias horas.

En los dos últimos sitios mencionados, los abuelitos hicieron una corta fi la para la aplicación del gel antibacterial, donde se les informaba qué documento debían mostrar, para luego ser trasladados a una antesala (con sillas las demás etapas), donde revisaban que efectivamente vivieran en el municipio, luego los pasaban a otra área donde les tomaban la información para la base de datos; de ahí eran trasladados a otro bloque donde les aplicaban la vacuna.

Todos tuvieron que esperar por media hora, para verificar que no tuvieran reacciones secundarias, donde solo dos o tres presentaron mareo leve, mientras que el resto se pudo marchar sin complicaciones. Así terminó una ardua jornada que permitió la vacunación de miles de personas en un día histórico para los villalvarenses.